“¿Bisontes en las dunas?. Esos locos holandeses…”

En el Parque Nacional Zuid-Kennemerland tenían un problema. Este parque holandés situado junto al Mar del Norte, entre las localidades de IJmuiden, Haarlem y Zandvoort, es un oasis de bosques semiabiertos y dunas en medio de un área muy urbanizada.

Pero el parque se encontraba invadido por la maleza y el monte bajo. Y es un problema importante, porque incrementa el riesgo de incendios forestales y, al proliferar, dificulta el crecimiento y la prosperidad de la vegetación autóctona. Este problema se ha hecho común en toda Europa desde que, al final del Paleolítico, desaparecieron los grandes herbívoros que mantenían el monte limpio y sano. La incesante actividad que hoy día llevan a cabo las brigadas forestales a cargo de los presupuestos públicos, la hacían eficientemente los caballos, los ciervos, los bisontes, los corzos…la mayoría de los cuales desaparecieron de Europa por la sobrecaza, la domesticación o los cambios climáticos.

Por eso en Zuid-Kennemerland apostaron desde el primer momento por los grandes herbívoros, y existe una nutrida representación de vacuno escocés de raza Highland, ponies de raza Shetland, caballos polacos Konik, y ganado ovino, sin olvidar fauna autóctona como el ciervo rojo, el gamo o el conejo.

A pesar de este auténtico ejército forestal, el problema de la invasión de maleza no acababa de controlarse. Necesitaban un peso pesado, un auténtico pastador especialista. Y pensaron en el bisonte europeo.

A comienzos de 2003, un grupo de especialistas en herbívoros junto con la empresa PWN, que es la empresa suministradora de agua de la zona, diseñaron el proyecto Wisentproject, para introducir al bisonte europeo en un área vallada del Parque Nacional. Pronto se adhirieron más empresas al proyecto y en abril de 2007 llegaron los primeros tres bisontes, seguidos por otros tres en 2008.

La particularidad es que estos bisontes fueron introducidos en un área de dunas al sur del Parque, llamada Kraansvlak. El objeto es estudiar qué impacto pueden tener estos bisontes en el ecosistema dunar, y qué estrategias de alimentación siguen, porque no se les suministra alimentación suplementaria. El bisonte ha sido considerado siempre un animal propio de los bosques, y puede parecer arriesgada esta jugada.

De ahí las declaraciones de la responsable del proyecto, Yvonne Kemp: “la gente pensará…¿bisontes en las dunas?, esos locos holandeses”. Para, a renglón seguido, asegurar: “Pero está funcionando. Y además, la manada tiene ya terneros”.

Es fascinante ver cómo la Naturaleza responde cuando se le devuelve algo de lo que se le arrebató en su día. Si, en África, es fácil ver relaciones de simbiosis entre los búfalos cafres y algunas aves que se suben encima de ellos para desparasitarlos a cambio de la seguridad de su protección, en Kraansvlak se ha observado el mismo comportamiento entre urracas y bisontes europeos.

Un bello proyecto que devuelve a una pequeña parte de Europa el equilibrio ecológico que sólo un gran herbívoro puede aportar.

Enlaces:

https://www.theguardian.com/environment/2018/may/28/return-of-the-bison-herd-makes-surprising-comeback-on-dutch-coast

Wisent Project: https://www.wisenten.nl/en/project